Soy tres años más vieja.
Chido mi coto, ¿qué no?
Pues vale, y solo porque se supone que el Taco pasará a checar las entradas.
Trabajo: la última vez que pasé por aquí, allá por 2013, acababa de cambiar de jale. Tres años después, acabo de cambiar de jale otra vez. ¿Y saben qué? A donde vayas, es la misma mierda, nomás que digerida en otra panza.
Familia: bien, gracias.
Amigos: también, gracias.
Mundo: en el hoyo, como de costumbre. Que hasta la Guerra Fría está de vuelta. Que dicen.
Películas: Star Trek sigue siendo buena opción. El universo cinematográfico Marvel ha estado charreando a gusto, y parece que apenas está agarrando tono para eso. El universo cinematográfico DC está charrísimo desde el mismo momento en que le soltó la rienda a un Snyder. Son una maldición, hacen caca todo lo que tocan. De horror he visto dos cosas decentes en los últimos años: The babadook y It follows. Parece que The witch está chida, pero aún no la veo.
Cómics: de Batman, ¿qué más? Ya se fue a la chingada Scott Snyder, pero le tomó la estafeta el Zack imbécil con las películas. Al menos Batman se puede leer ahora, cuando no se trata del All Star que el susodicho Snyder (Scott) ha estado recetándole a la humanidad como si no tuviera ya suficiente mierda encima. Le hizo bien a DC matar al Superman prole que tuvo desde los New 52 y traer de vuelta al pre New 52. No es cierto que los lectores no aceptamos propuestas nuevas. Lo que no aceptamos es que nos vean la cara de pendejos (lo cual era la nueva propuesta del Didio desde 2011).
Música: muy contenta con Queen. Redescubriendo los orígenes metalerosos de mi primera infancia, cuando mis primos-tíos quinceañeros escuchaban Judas Priest para partirle las bolas a mi abuelo y a mi tío Reynold. Que según las apariencias mis hijos son rockeros, que dicen...
Vecinos: justo ahora el de atrás está chingando con unas rolas cutres rockerosas clásicas en español. A media noche eso solo confirma que eres un imbécil por emborracharte en jueves tirándole a viernes, y con mal gusto además, por tratar de dar lástima con rolas del Verdaguer.
Libros: leí American gods. Desde entonces no puedo evitar comparar todo lo que leo con eso. No encuentro nada igual. Si acaso Sandman (otro Gaiman) me encoge el corazón más o menos por el estilo. Chesterton. Dumas. Machen. Alguna rola de Nick Cave o de Cash. "Don't mention his name and his name will pass on." "It's too quiet in here, and I'm beginning to freeze. I've got icicles hanging from my knees." Y acabamos de das con La bestia debe morir. La voy a leer... otra vez.
Jardín: tengo uno. Y está bonito. Y da higos, y chiles, y ejotes, y melones, y hierbas de olor. Y muchas flores. Y es increíble la felicidad que una cosa tan sencilla te puede proporcionar. Andas en el mundo, en el trabajo, que es cutre y sin chiste. Y llegas a tu casa, donde todo está sucio y desparramado, y te espera un chingo de trabajo por hacer, pero tu jardín huele a flores y tierra mojada (y también a caca de gato, pa qué me hago) y entonces no importa que el mundo sea pinche. Porque tu jardín es la onda.
Y así la vida. Y todo bien con el universo.
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jueves, octubre 27, 2016
viernes, agosto 31, 2012
Nada que no esperásemos
Y que se le pasa a mi nena el engente por la escuela. Sólo le duró una semana: con eso le bastó para darse cuenta de que a la maestra le importa un comino que sepa leer y escribir, que se sepa de memoria los nombres y las características de un montón de dinosaurios así como las propiedades químicas de algunos metales pesados; que le vale madre que sepa sumar, restar y casi multiplicar, y que jamás se dará cuenta de que dibuja hermoso en comparación con otros niños de su edad.
También se acaba de dar cuenta de que, al igual que en el kínder, los compañeros son una mierda. Que no puede confiarse de ellos, que no la aceptarán porque no tienen nada de qué hablar con ella, que a las mamás de esos niños sopes no les cae bien porque las hace sentir pendejas incluso a ellas, y que, como ya lo veníamos temiendo el Pachuco y yo, se aburre un horror.
¿Habla de ello la señorita? Claro que no. Se lo guarda enterito. Pero nos damos cuenta porque nos cambia la conversación cuando le preguntamos cómo le va en la escuela, porque colorea encima de los ejercicios que hace en el salón, y porque tenemos tres días batallando un montón para que se levante a bañar. No se quiere levantar. O sea, le parece más provechoso dormir.
Tiene dos amigos: una excompañera del kínder, y David, el niño con síndrome de Asperger que su maestra de tercero de kínder le recomendó. En cierta forma, Irene es la tutora del niño: no se le ha olvidado la misión y sigue monitoreándolo y defendiéndolo lo mejor que puede. Vocación pedagógica, pues, eso es lo que tiene la nena.
E inicia el conflicto con la autoridad. No hemos educado a esta nena para que obedezca nada más porque sí, y esa es una de las cosas que más irrita de ella a los demás adultos, incluso los de la familia cercana. La nena no quiere comprometer la autoridad de su maestra, pero le pesa. No quiere infligir reglas, pero le pesan. Y le dan cargo de conciencia. No quiere que le ponga en su mochila una libreta de dibujo porque teme que la regañen. No quiere ponerse short debajo de la falda porque teme que la regañen. Teme que la regañen por cosas que aún no hace. Como si la dichosa maestra tuviera ojos para mirar lo que hace cuando tiene que mirar a otros treinta mocosos a los que sí tiene que enseñar a leer y escribir.
¿Y mientras? Convencerla de que las cosas no siempre serán así, al menos no todo el tiempo. De que más adelante puede tocarle una maestra o maestro más capaz de dialogar con ella. O tal vez de plano nos aburramos nosotros, nos consigamos cada uno un par de jales, y la metamos a una escuela privada con método Montessori o algo similar donde la muchachita sea más feliz.
Por ahora, el aprendizaje de este año escolar será social, no académico. En lo académico podría darle más de una sorpresa a la maestra. En lo social, ella será la sorprendida. Enseñarle a no sentir resentimiento contra un grupo de personas que te hieren porque se sienten amenazados por ti va a ser un tango, pero enseñarle a desdeñarlos sin comprometer su corazón lindo, eso va a ser un jolgorio mayor.
También se acaba de dar cuenta de que, al igual que en el kínder, los compañeros son una mierda. Que no puede confiarse de ellos, que no la aceptarán porque no tienen nada de qué hablar con ella, que a las mamás de esos niños sopes no les cae bien porque las hace sentir pendejas incluso a ellas, y que, como ya lo veníamos temiendo el Pachuco y yo, se aburre un horror.
¿Habla de ello la señorita? Claro que no. Se lo guarda enterito. Pero nos damos cuenta porque nos cambia la conversación cuando le preguntamos cómo le va en la escuela, porque colorea encima de los ejercicios que hace en el salón, y porque tenemos tres días batallando un montón para que se levante a bañar. No se quiere levantar. O sea, le parece más provechoso dormir.
Tiene dos amigos: una excompañera del kínder, y David, el niño con síndrome de Asperger que su maestra de tercero de kínder le recomendó. En cierta forma, Irene es la tutora del niño: no se le ha olvidado la misión y sigue monitoreándolo y defendiéndolo lo mejor que puede. Vocación pedagógica, pues, eso es lo que tiene la nena.
E inicia el conflicto con la autoridad. No hemos educado a esta nena para que obedezca nada más porque sí, y esa es una de las cosas que más irrita de ella a los demás adultos, incluso los de la familia cercana. La nena no quiere comprometer la autoridad de su maestra, pero le pesa. No quiere infligir reglas, pero le pesan. Y le dan cargo de conciencia. No quiere que le ponga en su mochila una libreta de dibujo porque teme que la regañen. No quiere ponerse short debajo de la falda porque teme que la regañen. Teme que la regañen por cosas que aún no hace. Como si la dichosa maestra tuviera ojos para mirar lo que hace cuando tiene que mirar a otros treinta mocosos a los que sí tiene que enseñar a leer y escribir.
¿Y mientras? Convencerla de que las cosas no siempre serán así, al menos no todo el tiempo. De que más adelante puede tocarle una maestra o maestro más capaz de dialogar con ella. O tal vez de plano nos aburramos nosotros, nos consigamos cada uno un par de jales, y la metamos a una escuela privada con método Montessori o algo similar donde la muchachita sea más feliz.
Por ahora, el aprendizaje de este año escolar será social, no académico. En lo académico podría darle más de una sorpresa a la maestra. En lo social, ella será la sorprendida. Enseñarle a no sentir resentimiento contra un grupo de personas que te hieren porque se sienten amenazados por ti va a ser un tango, pero enseñarle a desdeñarlos sin comprometer su corazón lindo, eso va a ser un jolgorio mayor.
viernes, enero 20, 2012
Primer paso...
...ejecutado. Hoy terminé mi protocolo de tesis. Este fin de semana me lo regresan rayeteado para corregirlo. No sé que sentir :)
miércoles, diciembre 14, 2011
¡A buscar marcianos, dicen los zambianos!
Y bueno, no tengo idea de si el gentilicio de Zambia es zambianos, pero dada mi evidente ignorancia, lo consigno así y que me corrija quien mejor lo sepa. Acabo de encontrarme esta notita en internet (ya, pues, me di de narices con ella en Twitter) y se me ha hecho ternurita, ternurita, pa' novela de ciencia ficción de allá de los cincuenta. La neta es que la pudo escribir Ray Bradbury. Disfrútenla :)
Aquí el link, si la quiere leer en vivo y en directo :D
El año que Zambia quiso enviar un astronauta a la luna
El país africano desarrolló un disparatado programa espacial en los años sesenta
Cuando se habla de la carrera espacial, todo el mundo piensa en la lucha que mantuvieron los Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética por convertirse en la primera potencia capaz de llevar un hombre a la Luna. Sin embargo, no fueron los únicos países que durante la Guerra Fría se lanzaron a la conquista del espacio.
Según cuenta Guillermo Carvajal en “La brújula verde”, a comienzos de la década de los 60, Zambia también desarrolló su propio programa espacial. Su objetivo era enviar un cohete a la luna, tripulado por doce astronautas y dos gatos.
La iniciativa fue ideada y puesta en marcha en 1962 por Edward Makuka Nikoloso, un profesor de ciencias y activista político que fundó la Zambia National Academy of Science, Space Research and Philosophy.
Para poder llevar a cabo el proyecto, Nikoloso construyó un centro de entrenamiento cerca de la capital del país, Lusaka. En esas instalaciones, mientras los futuros astronautas recibían consignas tan disparatadas como no forzar la conversión al cristianismo de los habitantes marcianos, otros operarios se encargaban de construir artesanalmente la nave que debería llevarlos hasta el planeta rojo, que sería impulsada con un sistema derivado de la catapulta.
Como es lógico, el gobierno de Zambia no puso demasiado interés en esta alocada iniciativa, así que Nikoloso solicitó siete millones de libras a la UNESCO para afrontar los costes de su programa espacial. El dinero nunca llegó y el proyecto acabó siendo cuando abandonado cuando Matha Mwambwa, la primera mujer de raza negra que debía llegar a Marte, se quedó embarazada y abandonó el programa con sus gatitos. Pese a la evidente inviabilidad del proyecto, el profesor Nikoloso nunca reconoció que su idea era una utopía. Al contrario, llegó a escribir artículos de prensa en los que la defendía, a la vez que aseguraba que los rusos y americanos espiaban su trabajo y planeaban robarle a la chica astronauta con el objetivo de frustrar su proyecto.
Aquí el link, si la quiere leer en vivo y en directo :D
martes, julio 19, 2011
Supongo que es la edad...
Nunca he sido la alegría de la huerta, pero me parece que incluso las cosas de las que antes me burlaba con ganas, o que me valían queso, o que de plano me causaban conmiseración, ahora me resultan amargas a secas. No me hacen gracia. Así de simple.
Y no me gusta: una de las pocas felicidades del amarguetas es poder burlarse de las cosas que chafean. Me fastidia no tener ánimo de reírme.
Y no me gusta: una de las pocas felicidades del amarguetas es poder burlarse de las cosas que chafean. Me fastidia no tener ánimo de reírme.
jueves, marzo 24, 2011
Ah, humanidad
Un amigo mío dice que es un error ser amable con la gente. En la época en que convivía diariamente con él, estuve muy conciente de ello, y no intentaba portarme bien con nadie. Pero la verdad, mi temperamento me inclina a tratar bien a todo mundo, aunque no lo merezca.
Lo cierto es que mi temperamento también me inclina a acumular las ofensas y a tomar nota de todas y cada una de ellas, hasta que la burbujita revienta y salpica mierda por todas partes. Defecto de carácter, lo sé, y me ha costado más de una mirada furibunda y silencios incómodos al entrar a una habitación. Sucede que cuando he hecho algo para merecer estos tratamientos, no alego nada. Pero cuando los recibo sin deberlos ni temerlos me pudre. Me pudre y me revienta.
Mi pregunta es (y de antemano sé la respuesta), ¿por qué la vecina es tan pinche imbécil que se atreve a tratarnos como bichos sarnosos? ¿Por qué siempre me toca una compañera maestra que da valores que a mitad de semestre empieza a mirarme torvo y a murmurar que soy una "librepensadora", como si eso fuera malo? ¿Por qué la gente se comporta como si fuera estúpida?
Y claro, se comporta así porque en efecto, es estúpida; y por supuesto, ser amable con los demás es un error. Un error garrafal.
Lo cierto es que mi temperamento también me inclina a acumular las ofensas y a tomar nota de todas y cada una de ellas, hasta que la burbujita revienta y salpica mierda por todas partes. Defecto de carácter, lo sé, y me ha costado más de una mirada furibunda y silencios incómodos al entrar a una habitación. Sucede que cuando he hecho algo para merecer estos tratamientos, no alego nada. Pero cuando los recibo sin deberlos ni temerlos me pudre. Me pudre y me revienta.
Mi pregunta es (y de antemano sé la respuesta), ¿por qué la vecina es tan pinche imbécil que se atreve a tratarnos como bichos sarnosos? ¿Por qué siempre me toca una compañera maestra que da valores que a mitad de semestre empieza a mirarme torvo y a murmurar que soy una "librepensadora", como si eso fuera malo? ¿Por qué la gente se comporta como si fuera estúpida?
Y claro, se comporta así porque en efecto, es estúpida; y por supuesto, ser amable con los demás es un error. Un error garrafal.
sábado, abril 17, 2010
Novedades recientes
1. Este honorable Hurón tiene 34 años. No se siente más viejo: sólo más guarro, un poco más suspicaz con la gente, y más tajante con los juicios de valor. Si antes decía: "Los regiomontanos no tienen perdón de Dios: eligieron alcalde a Madedito", ahora dice: ¿Qué les pasa a los regiomontanos? ¿Por qué eligieron a Medina? Él no tiene el pretexto de ser genéticamente débil mental, como Madedito..."
2. Este Honorable Hurón espera su segundo vástago. A diferencia de la Hurona, que ha sido la niña más planeada en la historia de la humanidad, este huroncito viene a la brava: sin planes, sin dinero extra, sin agenda. Por eso me parece que todo saldrá a la perfección. Y tengo la ominosa impresión (muy lovecraftiana, supongo) de que será niño. Dios nos ampare: los varones de mi familia son muy caramba.
3. He pasado un par de meses leyendo basura. Mucha, mucha basura. He descubierto fehacientemente lo que ya sabía a todas luces: la chatarra es adictiva. No requiere de esfuerzo, no requiere de razonamientos. La basura es basura y está allí, y se lee con tanta o más facilidad que se ve por televisión un programa basura. Por supuesto que lo he intercalado con libros que no son basura, pero no obsta el hecho de que invertí cosa de dos meses en leer basura. ¿Y qué hay que decir al respecto? Raza: si tiene ganas de leer basura, háganlo, pero no gasten dinero en ello. Busquen su basura en internet, lean a gusto, y después deséchenla. Así es como debiéramos leer basura: con la posibilidad de deshacernos de ella con la misma facilidad con que la adquirimos.
Además, es más ecológico.
Abrazos.
2. Este Honorable Hurón espera su segundo vástago. A diferencia de la Hurona, que ha sido la niña más planeada en la historia de la humanidad, este huroncito viene a la brava: sin planes, sin dinero extra, sin agenda. Por eso me parece que todo saldrá a la perfección. Y tengo la ominosa impresión (muy lovecraftiana, supongo) de que será niño. Dios nos ampare: los varones de mi familia son muy caramba.
3. He pasado un par de meses leyendo basura. Mucha, mucha basura. He descubierto fehacientemente lo que ya sabía a todas luces: la chatarra es adictiva. No requiere de esfuerzo, no requiere de razonamientos. La basura es basura y está allí, y se lee con tanta o más facilidad que se ve por televisión un programa basura. Por supuesto que lo he intercalado con libros que no son basura, pero no obsta el hecho de que invertí cosa de dos meses en leer basura. ¿Y qué hay que decir al respecto? Raza: si tiene ganas de leer basura, háganlo, pero no gasten dinero en ello. Busquen su basura en internet, lean a gusto, y después deséchenla. Así es como debiéramos leer basura: con la posibilidad de deshacernos de ella con la misma facilidad con que la adquirimos.
Además, es más ecológico.
Abrazos.
lunes, febrero 01, 2010
Tarde de día feriado
Dos cosas.
1: el libro intitulado Percy Jackson y el ladrón del rayo es un clon barato de cualquiera de los libros de Harry Potter. Te gustaron los libros del maguito, tal vez te gusten los de este muchachito. Por mi parte, recomiendo que emplees mejor tu tiempo (te lo dice alguien que se echó los siete libros del Potter y no guarda buenos recuerdos de todo ello).
2: pasar la tarde tirando güeva después de chutarte el librito ese y de recoger la casa es lo mejor del mundo. Lo recomiendo ampliamente (tirar güeva, que conste).
1: el libro intitulado Percy Jackson y el ladrón del rayo es un clon barato de cualquiera de los libros de Harry Potter. Te gustaron los libros del maguito, tal vez te gusten los de este muchachito. Por mi parte, recomiendo que emplees mejor tu tiempo (te lo dice alguien que se echó los siete libros del Potter y no guarda buenos recuerdos de todo ello).
2: pasar la tarde tirando güeva después de chutarte el librito ese y de recoger la casa es lo mejor del mundo. Lo recomiendo ampliamente (tirar güeva, que conste).
lunes, enero 04, 2010
Propósitos
1. Perder peso mágicamente, sin esfuerzo y sin dejar de comer.
2. Ganar un chingo de lana (jajajajajajajaja).
3. Ejem, escribir.
4. Ejem, actualizar este blog una vez por ... mes?
5. Mimar mucho a la hurona.
6. Leer un libro por mes.
7. Ver una película por semana.
8. Ver la tele.
9. Ordenar la biblioteca.
10. Pasar más tiempo con la Hurona y el Oportuno.
Feliz 2010, raza. Lo bueno es que ¡el 2009 ya se fue al carajo! Lo malo es que aún cargamos con esa cruda.
Abrazos ;)
2. Ganar un chingo de lana (jajajajajajajaja).
3. Ejem, escribir.
4. Ejem, actualizar este blog una vez por ... mes?
5. Mimar mucho a la hurona.
6. Leer un libro por mes.
7. Ver una película por semana.
8. Ver la tele.
9. Ordenar la biblioteca.
10. Pasar más tiempo con la Hurona y el Oportuno.
Feliz 2010, raza. Lo bueno es que ¡el 2009 ya se fue al carajo! Lo malo es que aún cargamos con esa cruda.
Abrazos ;)
domingo, octubre 04, 2009
Desconectada
Así es como he estado estos días: total y absolutamente desconectada. Que si la planeación, que si la diagramación, que si le corres a las clases, que si le corres para volver, que si no has cobrado el cheque, que si hay que pagar el agua y se vence hoy, que si hay que comprarle unas chingadas telas a la Nena para su bailable en el kínder, que si la tarea de la maestría, que si ¡todo lo que llevamos tres emanas haciendo en la maestría no sirve, qué mierda!, que si hay que preparar clase para esta semana, que si habrá exámenes, que si hay que comprar salbutamol, que si hay fuga de gas...
Hubo encuentro de escritores la semana pasada, no me di cuenta, y por primera vez desde que recuerdo, el programa me interesaba. Vino Bef, a una mesa redonda sobre horror y monstruosidad, y no me di cuenta. No pude ver en el cine Arrástrame al infierno ni he podido sentarme a ver el chingo de películas que entre el Sagaz, el Sensato y el Conferetur me han prestado; tengo dos meses con los mismos dos libros, sin poder adelantar una pinche línea, y tengo un chingo de envíos retrasados de bookmooch.
Pero mi Nena, que es un amor con garras, se acerca a decir "No pasa nada mami", y efectivamente, no pasa nada. Increíblemente, ella ha sido la voz de la razón por estos días. No todo el tiempo, si ya saben que no canta mal las rancheras. Pero verla tranquila a ella en una situación tan chinche, en la que nos ve poco para luego ir todos a dormir, me hace pensar que las cosas no son tan agobiantes como me quiero hacer creer.
Les deseo a todos que la vida les sea leve. Y que puedan tener gardenias en un florero, en su mesa.
Hubo encuentro de escritores la semana pasada, no me di cuenta, y por primera vez desde que recuerdo, el programa me interesaba. Vino Bef, a una mesa redonda sobre horror y monstruosidad, y no me di cuenta. No pude ver en el cine Arrástrame al infierno ni he podido sentarme a ver el chingo de películas que entre el Sagaz, el Sensato y el Conferetur me han prestado; tengo dos meses con los mismos dos libros, sin poder adelantar una pinche línea, y tengo un chingo de envíos retrasados de bookmooch.
Pero mi Nena, que es un amor con garras, se acerca a decir "No pasa nada mami", y efectivamente, no pasa nada. Increíblemente, ella ha sido la voz de la razón por estos días. No todo el tiempo, si ya saben que no canta mal las rancheras. Pero verla tranquila a ella en una situación tan chinche, en la que nos ve poco para luego ir todos a dormir, me hace pensar que las cosas no son tan agobiantes como me quiero hacer creer.
Les deseo a todos que la vida les sea leve. Y que puedan tener gardenias en un florero, en su mesa.
domingo, septiembre 27, 2009
La vida es una tómbola
Este Hurón tiene un jale nuevo. De hecho, tiene dos jales nuevos. Este Hurón está un poco nervioso, pero está bien, y contra todo lo esperado y pronosticado, no sólo le irá bien, sino que aprenderá muchas cosas.
Este Hurón está feliz :)
Este Hurón está feliz :)
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