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lunes, enero 30, 2012
¡Waaaaaaaaaaaaaaa!
Esto de trabajar como burro (no como hurón), ¡no está chido! ¡Quiero tener tiempo para perderlo, joder!
viernes, enero 20, 2012
Primer paso...
...ejecutado. Hoy terminé mi protocolo de tesis. Este fin de semana me lo regresan rayeteado para corregirlo. No sé que sentir :)
miércoles, diciembre 14, 2011
¡Oh, Pasmaria, mis ojos se humedecen al contemplarte! :D
¡Ya caigo! Si a los noruegos les tocó el primer encontronazo con la criatura gacha de "The thing", ¡es porque fueron los primeros en conquistar el Polo Sur, o sea, la Antártida! Qué bonito es ser pasmarote :D
jueves, marzo 24, 2011
La sal de la vida
Las pequeñas y banales delicias que en estos momentos le ponen sal a la vida del Hurón:
CSI Las Vegas
El mentalista
Big Bang Theory
House
Farmville (sí, y qué)
Tirar bola con Vicente mientras lo amamanto
Ver a Irene hacer su tarea
Ver a Irene toda contenta los sábados, cuando va a su curso de pintura
Caminar de regreso a casa, al salir del trabajo
Conversar de películas y cómics con mis alumnos y mis compañeros (los que saben algo de la vida, claro)
Pasarme un ratito por twitter oara enterarme de si el mundo finalmente ya se fue a la chingada
dar mis clases de historia universal. dios sabe que he disfrurado mucho las sesiones dedicadas a Segunda Guerra Mundial
Mi león de los fines de semana
Sí, puros placeres sencillos :)
CSI Las Vegas
El mentalista
Big Bang Theory
House
Farmville (sí, y qué)
Tirar bola con Vicente mientras lo amamanto
Ver a Irene hacer su tarea
Ver a Irene toda contenta los sábados, cuando va a su curso de pintura
Caminar de regreso a casa, al salir del trabajo
Conversar de películas y cómics con mis alumnos y mis compañeros (los que saben algo de la vida, claro)
Pasarme un ratito por twitter oara enterarme de si el mundo finalmente ya se fue a la chingada
dar mis clases de historia universal. dios sabe que he disfrurado mucho las sesiones dedicadas a Segunda Guerra Mundial
Mi león de los fines de semana
Sí, puros placeres sencillos :)
martes, octubre 19, 2010
Libros y películas
Tengo dos semanas en casa, esperando llevar a buen término mi segundo embarazo. Durante estos días, mis compañeros constantes han sido mi hija y mi laptop. De la larga sesión de twitter del día de hoy saco el tema de esta entrada: las adaptaciones de libros al cine.
Por la gran cantidad de tweets que leí al respecto, veo que el tema es apasionante, y que la raza está más que dispuesta a clavarse en él. Yo me cuestiono qué es lo importante del tema: el libro, la película, la fidelidad de la adaptación... Siempre me ha parecido que es mal negocio la obligada comparación que el fan de un libro hará con la adaptación cinematográfica, porque sin importar qué tan fiel sea, siempre le parecerá "rabona" en relación a su libro favorito. Al menos a mí me ha parecido que es así con todas las películas que conozco basadas en Los tres mosqueteros: siempre son pobres, insuficientes, y mediocres. Y aunque en la mayor parte de las ocasiones estoy segura que puedo respaldar mi juicio con observaciones objetivas, la realidad es que ninguna película, jamás, estará a la altura de mi experiencia de lectora con esta novela. De ahí que sea un ejercicio a la par injusto y ocioso querer establecer un paralelismo entre el maravilloso libro X con la mediana película Y.
La gran riqueza de la interacción literatura-cine es la producción de criaturas independientes. Al menos así define Guillermo del Toro la adaptación de un libro al cine: así considera él a su Hellboy, así considero yo al Batman de Nolan, y posiblemente así consideraré al Drácula de Coppola cuando por fin pueda ver esa película completa. Así es El resplandor de Kubric (que, aunque se pasa monumentalmente por el arco del triunfo a Stephen King, es quizá la mejor adaptación que se haya hecho a una novela suya), así es La mitad siniestra de Romero (otra del King), así es (según dicen, porque no he leído el libro) Niños del hombre, de Cuarón; así es con Los hombres que no amaban a las mujeres, Déjame entrar, y estoy segura que es el mismo caso de Los ríos de color púrpura. Si la intención es adaptar con toda exactitud una obra literaria, ¿cuál es la riqueza del ejercicio? ¿Cuál es, por ejemplo, la gran ganancia de Watchmen, que recupera casi con total exactitud gran parte de la novela gráfica y deja fuera las minucias que hacen del cómic una obra tan rica y memorable? ¿Cuál es el objeto de aquella miniserie noventera de El resplandor, con Rebeca de Mornay, que es copia exacta del libro, y que es sencillamente un producto aburrido y, en lo personal, aborrecible?
Si de lo que se trata es de reproducir el libro, sería mejor ahorrar tiempo y dinero y darle la oportunidad a cada lector de experimentar la obra. Así cada quien tendrá su versión idílica de los mosqueteros, de Tierra Media, de Howarts, del Hotel Overlook, de los 300 espartanos, de Watchmen, de ciertos higiénicos vampiritos, etcétera, etcétera, etcétera.
Por la gran cantidad de tweets que leí al respecto, veo que el tema es apasionante, y que la raza está más que dispuesta a clavarse en él. Yo me cuestiono qué es lo importante del tema: el libro, la película, la fidelidad de la adaptación... Siempre me ha parecido que es mal negocio la obligada comparación que el fan de un libro hará con la adaptación cinematográfica, porque sin importar qué tan fiel sea, siempre le parecerá "rabona" en relación a su libro favorito. Al menos a mí me ha parecido que es así con todas las películas que conozco basadas en Los tres mosqueteros: siempre son pobres, insuficientes, y mediocres. Y aunque en la mayor parte de las ocasiones estoy segura que puedo respaldar mi juicio con observaciones objetivas, la realidad es que ninguna película, jamás, estará a la altura de mi experiencia de lectora con esta novela. De ahí que sea un ejercicio a la par injusto y ocioso querer establecer un paralelismo entre el maravilloso libro X con la mediana película Y.
La gran riqueza de la interacción literatura-cine es la producción de criaturas independientes. Al menos así define Guillermo del Toro la adaptación de un libro al cine: así considera él a su Hellboy, así considero yo al Batman de Nolan, y posiblemente así consideraré al Drácula de Coppola cuando por fin pueda ver esa película completa. Así es El resplandor de Kubric (que, aunque se pasa monumentalmente por el arco del triunfo a Stephen King, es quizá la mejor adaptación que se haya hecho a una novela suya), así es La mitad siniestra de Romero (otra del King), así es (según dicen, porque no he leído el libro) Niños del hombre, de Cuarón; así es con Los hombres que no amaban a las mujeres, Déjame entrar, y estoy segura que es el mismo caso de Los ríos de color púrpura. Si la intención es adaptar con toda exactitud una obra literaria, ¿cuál es la riqueza del ejercicio? ¿Cuál es, por ejemplo, la gran ganancia de Watchmen, que recupera casi con total exactitud gran parte de la novela gráfica y deja fuera las minucias que hacen del cómic una obra tan rica y memorable? ¿Cuál es el objeto de aquella miniserie noventera de El resplandor, con Rebeca de Mornay, que es copia exacta del libro, y que es sencillamente un producto aburrido y, en lo personal, aborrecible?
Si de lo que se trata es de reproducir el libro, sería mejor ahorrar tiempo y dinero y darle la oportunidad a cada lector de experimentar la obra. Así cada quien tendrá su versión idílica de los mosqueteros, de Tierra Media, de Howarts, del Hotel Overlook, de los 300 espartanos, de Watchmen, de ciertos higiénicos vampiritos, etcétera, etcétera, etcétera.
jueves, agosto 26, 2010
¡Ah! ¿Qué no lo soñé?
Martes de madrugada.
La tele, que es mi despertador habitual, se enciende en las noticias. Yo estoy más dormida que despierta, la boca me sabe a metal y no puedo abrir los ojos. Están dando los titulares. Todo suena cotidiano: "Balacera en equis parte", "Bloqueo en tal avenida", "Detienen a captores y asesinos de alcalde de Santiago", "Granadazo contra no sé quién", "Jimena Navarrete nueva Miss Universo mexicana".
Ahí tengo un momento de lucidez y pienso: "Pero qué pinche sueño más absurdo".
Y me volví a dormir.
La tele, que es mi despertador habitual, se enciende en las noticias. Yo estoy más dormida que despierta, la boca me sabe a metal y no puedo abrir los ojos. Están dando los titulares. Todo suena cotidiano: "Balacera en equis parte", "Bloqueo en tal avenida", "Detienen a captores y asesinos de alcalde de Santiago", "Granadazo contra no sé quién", "Jimena Navarrete nueva Miss Universo mexicana".
Ahí tengo un momento de lucidez y pienso: "Pero qué pinche sueño más absurdo".
Y me volví a dormir.
miércoles, junio 02, 2010
Suecos
Este honorable Hurón leyó en el tiempo récord de dos semanas tres novelas en formato electrónico, que impresas tienen el nada despreciable volumen de 750 páginas en promedio cada una. No se brincó ni una palabrita. Vaya, ni una triste coma. Se trata de las novelas del fallecido novelista sueco Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres; La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, y La reina en el palacio de las corrientes de aire.
Por lo poco que he leído acerca del autor, pretendía echarse una serie de unas siete novelas. La muerte le ganó y alcanzó a escribir tres. Creo que sólo vio publicada la primera, de la cual existe una adaptación cinematográfica que, según el testimonio del Sr. Sagaz (que no es tal) está rete buena. Al terminar de leer la tercera, me he convencido de que el destino actuó para bien de la obra (que no del autor), pues le puso punto final a la serie en un momento en el que todo termina equilibrada y elegantemente, sin cabos sueltos serios, con una saludable dosis de final abierto, y con todos los personajes conservando intacta la dignidad.
Además, tres es un buen número: se presta a la abundancia, pero no a la saciedad.
¿Qué puedo decir de las novelas? Son realmente buenas: lectura interesante, nada pesada; personajes redonditos, imperfectos y la mayor de las veces cagantes y adorables. Los malos son sórdidos y bien cabrones, y los héroes son mañosos y tan cabrones como los villanos, capaces de matar sin mojigaterías de ser necesario. El mundo que pintan es sórdido y deslucido, como el real, pero tiene su par de causas perdidas por las que vale la pena dar la lata. En fin, me han gustado mucho.
Se las recomiendo, raza. Las pueden bajar de la red en pdf, en traducción original. Les juro que ni sentirán el paso del tiempo.
He dicho.
Por lo poco que he leído acerca del autor, pretendía echarse una serie de unas siete novelas. La muerte le ganó y alcanzó a escribir tres. Creo que sólo vio publicada la primera, de la cual existe una adaptación cinematográfica que, según el testimonio del Sr. Sagaz (que no es tal) está rete buena. Al terminar de leer la tercera, me he convencido de que el destino actuó para bien de la obra (que no del autor), pues le puso punto final a la serie en un momento en el que todo termina equilibrada y elegantemente, sin cabos sueltos serios, con una saludable dosis de final abierto, y con todos los personajes conservando intacta la dignidad.
Además, tres es un buen número: se presta a la abundancia, pero no a la saciedad.
¿Qué puedo decir de las novelas? Son realmente buenas: lectura interesante, nada pesada; personajes redonditos, imperfectos y la mayor de las veces cagantes y adorables. Los malos son sórdidos y bien cabrones, y los héroes son mañosos y tan cabrones como los villanos, capaces de matar sin mojigaterías de ser necesario. El mundo que pintan es sórdido y deslucido, como el real, pero tiene su par de causas perdidas por las que vale la pena dar la lata. En fin, me han gustado mucho.
Se las recomiendo, raza. Las pueden bajar de la red en pdf, en traducción original. Les juro que ni sentirán el paso del tiempo.
He dicho.
viernes, abril 30, 2010
Lecturas en curso/lecturas recién llegadas
Lecturas en curso:
1: Bram Stoker. Cuentos de media noche. Club Diógenes.
Cada cumpleaños me regalo un libro de Valdemar. Este fue el de este año.
Edición lindísima, rarísima, curiosísima. No hay vampiros (al menos hasta ahora), no hay fantasmas, nos hay seres horroríficos. Hay una manera muy retorcida de mirar el mundo y mucho, mucho humor renegrido. Mucha mala voluntad también, claro está. Tiene sus altibajos, uno de los cuentos está hermosamente escrito pero me dejó con cara de what. De cualquier forma lo recomiendo :)
2: Robert E. Howard. Las aventuras de Solomon Kane. Anaya.
Me lo merqué hace como 6 o 7 años en una feria del libro, y hasta ahora me doy tiempo de (h)ojearlo.
Muy heroico para mi gusto. El heroismo les queda bien a Artagnan, a Perceval y a Amadís de Gaula. No me convencen los héroes puritanos que salen a deshacer entuertos: cumplen con el requisito de estar locos, pero sin la gracia de don Quijote.
En su primer aventura, se enfrenta a ¡un fantasma asesino! ¡Hágame usté el favor! ¡Jesús del huerto!
Lo demás está más convencionalito: manos embrujadas, doncellas violadas que deben ser vangadas, y chuladitas así. No está mal, pero ya se me pasó la edad de disfrutarlo. Igual me lo voy a echar.
Lecturas recién llegadas
en mi calidad de editora, Océano me mandó dos novedades editoriales:
La papisa, y El club de los martes (¿o era viernes?) se reúne otra vez. El segundo es de un club de chicas que se reúne a tejer. No me interesa. Soy una perfecta imbécil tejiendo: le tejí al Pachuco una bufanda (que me quedó lindísima) cuando éramos novios, y me tomó nuestro noviazgo entero: 5 añotes.
A La papisa le tenía algo de fe, pero las primeras 5 páginas se me hacen anodinas. Le voy a dar chance los primeros dos capítulos, y luego al caño si no funciona.
Un abrazo.
1: Bram Stoker. Cuentos de media noche. Club Diógenes.
Cada cumpleaños me regalo un libro de Valdemar. Este fue el de este año.
Edición lindísima, rarísima, curiosísima. No hay vampiros (al menos hasta ahora), no hay fantasmas, nos hay seres horroríficos. Hay una manera muy retorcida de mirar el mundo y mucho, mucho humor renegrido. Mucha mala voluntad también, claro está. Tiene sus altibajos, uno de los cuentos está hermosamente escrito pero me dejó con cara de what. De cualquier forma lo recomiendo :)
2: Robert E. Howard. Las aventuras de Solomon Kane. Anaya.
Me lo merqué hace como 6 o 7 años en una feria del libro, y hasta ahora me doy tiempo de (h)ojearlo.
Muy heroico para mi gusto. El heroismo les queda bien a Artagnan, a Perceval y a Amadís de Gaula. No me convencen los héroes puritanos que salen a deshacer entuertos: cumplen con el requisito de estar locos, pero sin la gracia de don Quijote.
En su primer aventura, se enfrenta a ¡un fantasma asesino! ¡Hágame usté el favor! ¡Jesús del huerto!
Lo demás está más convencionalito: manos embrujadas, doncellas violadas que deben ser vangadas, y chuladitas así. No está mal, pero ya se me pasó la edad de disfrutarlo. Igual me lo voy a echar.
Lecturas recién llegadas
en mi calidad de editora, Océano me mandó dos novedades editoriales:
La papisa, y El club de los martes (¿o era viernes?) se reúne otra vez. El segundo es de un club de chicas que se reúne a tejer. No me interesa. Soy una perfecta imbécil tejiendo: le tejí al Pachuco una bufanda (que me quedó lindísima) cuando éramos novios, y me tomó nuestro noviazgo entero: 5 añotes.
A La papisa le tenía algo de fe, pero las primeras 5 páginas se me hacen anodinas. Le voy a dar chance los primeros dos capítulos, y luego al caño si no funciona.
Un abrazo.
lunes, enero 04, 2010
Propósitos
1. Perder peso mágicamente, sin esfuerzo y sin dejar de comer.
2. Ganar un chingo de lana (jajajajajajajaja).
3. Ejem, escribir.
4. Ejem, actualizar este blog una vez por ... mes?
5. Mimar mucho a la hurona.
6. Leer un libro por mes.
7. Ver una película por semana.
8. Ver la tele.
9. Ordenar la biblioteca.
10. Pasar más tiempo con la Hurona y el Oportuno.
Feliz 2010, raza. Lo bueno es que ¡el 2009 ya se fue al carajo! Lo malo es que aún cargamos con esa cruda.
Abrazos ;)
2. Ganar un chingo de lana (jajajajajajajaja).
3. Ejem, escribir.
4. Ejem, actualizar este blog una vez por ... mes?
5. Mimar mucho a la hurona.
6. Leer un libro por mes.
7. Ver una película por semana.
8. Ver la tele.
9. Ordenar la biblioteca.
10. Pasar más tiempo con la Hurona y el Oportuno.
Feliz 2010, raza. Lo bueno es que ¡el 2009 ya se fue al carajo! Lo malo es que aún cargamos con esa cruda.
Abrazos ;)
domingo, octubre 04, 2009
Desconectada
Así es como he estado estos días: total y absolutamente desconectada. Que si la planeación, que si la diagramación, que si le corres a las clases, que si le corres para volver, que si no has cobrado el cheque, que si hay que pagar el agua y se vence hoy, que si hay que comprarle unas chingadas telas a la Nena para su bailable en el kínder, que si la tarea de la maestría, que si ¡todo lo que llevamos tres emanas haciendo en la maestría no sirve, qué mierda!, que si hay que preparar clase para esta semana, que si habrá exámenes, que si hay que comprar salbutamol, que si hay fuga de gas...
Hubo encuentro de escritores la semana pasada, no me di cuenta, y por primera vez desde que recuerdo, el programa me interesaba. Vino Bef, a una mesa redonda sobre horror y monstruosidad, y no me di cuenta. No pude ver en el cine Arrástrame al infierno ni he podido sentarme a ver el chingo de películas que entre el Sagaz, el Sensato y el Conferetur me han prestado; tengo dos meses con los mismos dos libros, sin poder adelantar una pinche línea, y tengo un chingo de envíos retrasados de bookmooch.
Pero mi Nena, que es un amor con garras, se acerca a decir "No pasa nada mami", y efectivamente, no pasa nada. Increíblemente, ella ha sido la voz de la razón por estos días. No todo el tiempo, si ya saben que no canta mal las rancheras. Pero verla tranquila a ella en una situación tan chinche, en la que nos ve poco para luego ir todos a dormir, me hace pensar que las cosas no son tan agobiantes como me quiero hacer creer.
Les deseo a todos que la vida les sea leve. Y que puedan tener gardenias en un florero, en su mesa.
Hubo encuentro de escritores la semana pasada, no me di cuenta, y por primera vez desde que recuerdo, el programa me interesaba. Vino Bef, a una mesa redonda sobre horror y monstruosidad, y no me di cuenta. No pude ver en el cine Arrástrame al infierno ni he podido sentarme a ver el chingo de películas que entre el Sagaz, el Sensato y el Conferetur me han prestado; tengo dos meses con los mismos dos libros, sin poder adelantar una pinche línea, y tengo un chingo de envíos retrasados de bookmooch.
Pero mi Nena, que es un amor con garras, se acerca a decir "No pasa nada mami", y efectivamente, no pasa nada. Increíblemente, ella ha sido la voz de la razón por estos días. No todo el tiempo, si ya saben que no canta mal las rancheras. Pero verla tranquila a ella en una situación tan chinche, en la que nos ve poco para luego ir todos a dormir, me hace pensar que las cosas no son tan agobiantes como me quiero hacer creer.
Les deseo a todos que la vida les sea leve. Y que puedan tener gardenias en un florero, en su mesa.
sábado, octubre 03, 2009
Bienaventurado quien encuentra algo chido en el botadero

Anoche, molidos y todo, este Magnánimo y su Oportuno cayeron por HEB para comprarse unas cositas de primera necesidad: leones, totopitos, quesito y así. Ya para irse pasaron por no dejar por el botadero de películas de la tienda. Y se consiguieron Ginger Snaps por 49 pesos. Estamos muy contentos: es la única película de hombres lobo decente que recordamos de los últimos diez años. Aunque Dogsoldiers está cotorra :D
Me encanta el horror de bajo presupuesto, jeje.
sábado, septiembre 05, 2009
La adrenalina o de cómo el significado de una palabra cambia con el contexto en que es pronunciada
Sábado, 8:00 horas. El Hurón, fiel a las costumbres genéticamente incorporadas a su especie, desearía seguir dormidote unas tres o cuatro horas más. Pero la Huroncita, que se durmió muy temprano la noche anterior, está pegando de brincos por un lado y gritando "¡Ya es de día, mamá, levántate!"
La tele mañanera es tan deplorable como la vespertina y nocturna: todo lo que pasan es mental y moralmente dañino e insultante. Cuando el Hurón y su animosa cría la prenden, lo mejor que encuentran es un episodio de una nueva serie del Hombre araña. Está tan aburrida que la Hurona prefiere sacar sus figuras de foami para jugar con ellas.
Luego del Patraña, sigue una de las súper aventuras de Max Steel. Aburrida. Pero como cada una de nosotras ya agarró su rollo, el agencete está pegando de brincos y dando madrazos sin que nadie lo pele. Se acaba la primera aventura y sigue otra. Los actores que les doblaron la voz a los monitos no son los mismos de la película anterior: estos se oyen muy ampulosos, como el Hombre araña en la serie donde salía con sus increíbles amigos Estrella de fuego y el Hombre de hielo. Entre que el Hurón se zampa un huevito con chorizo, la Hurona juega con su Play doh, el Hurón lee una nota del Villoro y la Hurona, que ya se desayunó unas galletitas, busca infructuosamente un refresco de manzana que se bebió anoche, el muñequito de la tele descubre que sus "nanocargadores" (diríase, sus baterías), están fallando, y que pueden ser suplidos por una buena tanda de adrenalina: o sea, necesita ponerse a correr como atleta pendejo y asustarse como nerd en casita de los horrores para producir suficiente adrenalina y así salvar al mundo. Cuando descubre eso, su patiño, que es un nerdototote, exclama: "¡Entonces la adrenalina es poder, el valor es poder! ¡Wow, órale, la adrenalina la rifa!"
Como Max Steel es un monito que constantemente se adapta a las susceptibilidades del mercado, es más que posible que en estos momentos no sea la adrenalina lo que la rife para él, sino la bilirrubina o la hidrocortisona (ambas sustancias, al igual que la adrenalina, son producidas en cantidades debidamente saludables por el cuerpo humano). Cuando yo era niña, y por lo tanto era obscena y ridículamente asmática, una dosis de .10 a .30 mililitros de adrenalina eran la diferencia entre una pinche noche de porquería con un pinchísimo ataque de asma, o una noche moderadamente tranquila, con los bronquios y la respiración despejados.
En mi mundo de vida, en mi experiencia personal, la adrenalina servía para cortar ataques de asma. En el mundo de cartón de este monito pixeleado, la adrenalina es el vehículo para salvar el mundo.
Definitivamente, el significado de las palabras depende del contexto en que son citadas. Con este caso en particular debería estar tirada de la risa, pero por alguna razón no me hace pizca de gracia. Estoy hastiada de que las palabras no signifiquen lo que significan: hay adultos mayores, elementos del ejército, personas con capacidades diferentes, sociedades del conocimiento, para decir con un rodeo ridículo cosas que pueden expresarse de manera directa y efectiva: es el mismo mecanismo de las kenningar, y me cae que por eso las kenningar se fueron a la chingada. Cuando podamos decir sin rodeos y sin desdoro que hay ancianos, soldados, inválidos, élites intelectuales, etcétera, los chicos podrán comprender qué es la adrenalina: una sustancia segregada por el cuerpo como defensa ante situaciones de peligro extremo o de estrés excesivo: no sirve para salvar al mundo, su producción excesiva suele venir acompañada de una profunda sensación de desgaste, y una dosis alta produce un infarto contundente.
De hecho, lo que más nítidamente recuerda el Hurón de las dosis de adrenalina que en su lejana infancia le aplicaban los doctores, es que dormía como Hurón, porque quedaba bien madreada.
He dicho.
La tele mañanera es tan deplorable como la vespertina y nocturna: todo lo que pasan es mental y moralmente dañino e insultante. Cuando el Hurón y su animosa cría la prenden, lo mejor que encuentran es un episodio de una nueva serie del Hombre araña. Está tan aburrida que la Hurona prefiere sacar sus figuras de foami para jugar con ellas.
Luego del Patraña, sigue una de las súper aventuras de Max Steel. Aburrida. Pero como cada una de nosotras ya agarró su rollo, el agencete está pegando de brincos y dando madrazos sin que nadie lo pele. Se acaba la primera aventura y sigue otra. Los actores que les doblaron la voz a los monitos no son los mismos de la película anterior: estos se oyen muy ampulosos, como el Hombre araña en la serie donde salía con sus increíbles amigos Estrella de fuego y el Hombre de hielo. Entre que el Hurón se zampa un huevito con chorizo, la Hurona juega con su Play doh, el Hurón lee una nota del Villoro y la Hurona, que ya se desayunó unas galletitas, busca infructuosamente un refresco de manzana que se bebió anoche, el muñequito de la tele descubre que sus "nanocargadores" (diríase, sus baterías), están fallando, y que pueden ser suplidos por una buena tanda de adrenalina: o sea, necesita ponerse a correr como atleta pendejo y asustarse como nerd en casita de los horrores para producir suficiente adrenalina y así salvar al mundo. Cuando descubre eso, su patiño, que es un nerdototote, exclama: "¡Entonces la adrenalina es poder, el valor es poder! ¡Wow, órale, la adrenalina la rifa!"
Como Max Steel es un monito que constantemente se adapta a las susceptibilidades del mercado, es más que posible que en estos momentos no sea la adrenalina lo que la rife para él, sino la bilirrubina o la hidrocortisona (ambas sustancias, al igual que la adrenalina, son producidas en cantidades debidamente saludables por el cuerpo humano). Cuando yo era niña, y por lo tanto era obscena y ridículamente asmática, una dosis de .10 a .30 mililitros de adrenalina eran la diferencia entre una pinche noche de porquería con un pinchísimo ataque de asma, o una noche moderadamente tranquila, con los bronquios y la respiración despejados.
En mi mundo de vida, en mi experiencia personal, la adrenalina servía para cortar ataques de asma. En el mundo de cartón de este monito pixeleado, la adrenalina es el vehículo para salvar el mundo.
Definitivamente, el significado de las palabras depende del contexto en que son citadas. Con este caso en particular debería estar tirada de la risa, pero por alguna razón no me hace pizca de gracia. Estoy hastiada de que las palabras no signifiquen lo que significan: hay adultos mayores, elementos del ejército, personas con capacidades diferentes, sociedades del conocimiento, para decir con un rodeo ridículo cosas que pueden expresarse de manera directa y efectiva: es el mismo mecanismo de las kenningar, y me cae que por eso las kenningar se fueron a la chingada. Cuando podamos decir sin rodeos y sin desdoro que hay ancianos, soldados, inválidos, élites intelectuales, etcétera, los chicos podrán comprender qué es la adrenalina: una sustancia segregada por el cuerpo como defensa ante situaciones de peligro extremo o de estrés excesivo: no sirve para salvar al mundo, su producción excesiva suele venir acompañada de una profunda sensación de desgaste, y una dosis alta produce un infarto contundente.
De hecho, lo que más nítidamente recuerda el Hurón de las dosis de adrenalina que en su lejana infancia le aplicaban los doctores, es que dormía como Hurón, porque quedaba bien madreada.
He dicho.
sábado, abril 18, 2009
Cómo imprecar con las entrañas sin ser vulgar
¿Está usted cansado de ser soez, a pesar que el mundo lo merezca? ¿Le parece que mentar madres es una vulgaridad? ¿Le han hecho notar que tiene boca de pirata?
Ya no se preocupe. Aquí le paso una lista de imprecaciones dignas y estimulantes, aunque no le garantizo que su interlocutor le comprenda.
Animal del monte: dícese de aquel cuyo intelecto es menor al de una zarigüeya. Puede usted usarla incansablemente, porque el destinatario de esta perla difícilmente se dará por aludido y se reirá de buena gana del insulto.
Bistec: improperio puramente nerd. Dícese del pedazo de carne sin cerebro. Generalmente incomprendido.
Alcornoque: dícese de aquel cuya materia gris posee la densidad del corcho. Incomprendido por la sencilla razón de que el corcho está cayendo en desuso.
Voto a tantos: juramento favorito de Artagnan y compañía, al igual que "voto a bríos". Equivalente francés decimonónico a "Me lleva la chingada".
Bergante: dícese del sinvergüenza común y corriente. Término en desuso, que proviene del gótico "bríkan". Fonéticamente parece decir algo más feo de lo que aparenta.
Pecado de tu madre: nuestros púdicos antepasados decimonónicos inventaron este bonito término para no tener que decir, entre otras, palabras como "bastardo" o "hijo del arrabal". Actualmente se trata solamente de un término pintoresco.
Suficiente por hoy. Próximamente otra entrega de este interesante vocabulario.
domingo, enero 18, 2009
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Magnánimo y Oportuno en maestría. Viernes 16 y sábado 17 de enero primeras sesiones en línea. Todo chiiiiido. Altas expectativas. Rete harta curiosidad. Buen ánimo, ganas de estar ya en la próxima sesión...
Me siento muy feliz. Hacía mucho que no tenía tantas ganas de hacer cosas. Me siento joven y sin miedo. Ser estudiante es la neta.
Me siento muy feliz. Hacía mucho que no tenía tantas ganas de hacer cosas. Me siento joven y sin miedo. Ser estudiante es la neta.
sábado, octubre 11, 2008
Hurón en dulcería
El Hurón tiene cuatro o cinco nuevos blogs. Pueden verlos (si quieren, que no es obligación) en el perfil del Hurón. Sólo puede suceder una de dos cosas: o se da gusto, o se empacha. A ver qué pasa.
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