sábado, marzo 12, 2011

Durme, durme

Se ha muerto Rita Guerrero. La voz más bella de la música mexicana contemporánea. Al margen de Santa Sabina o Ensamble Galileo, esta mujer significa algo para muchos de nuestra generación. Para mí una hermosa velada de música medieval, hace unos cuantos años.

Aquí, "Durme, durme", de Ensamble Galileo.

Rita Guerrero: 1964-2011. Q.E.P.D.

sábado, noviembre 06, 2010

Recta final

El año se acerca cada vez más a su final y algunos procesos actualmente activos en mi vida también: en tres semanas, máximo, tendré a mi segundo hijo, y mi maestría terminará dentro de dos. Claro que luego vienen dos años de histeria con la tesis , pero eso es otra cuestión.

Mi última materia, en línea, como el 90 por ciento del resto, está centrada en las instituciones culturales y educativas. Mi experiencia personal y laboral en el área, especialmente como docente, ya que nunca he sido funcionaria administrativa, me dice que las instituciones (educativas, culturales, políticas, etcétera, etcétera, etcétera) simplemente viven para simular que fungen un papel social importante y fundamental en lugar de SER un pilar social importante y fundamental. Ayer se me ocurrió decirlo en clase: cómo los planes institucionales de estos monstruos son meras cartas a Santa Clos plagadas de buenas intenciones, sin agenda a cumplir y sin derrotero claramente marcado. Quien me conoce sabe que soy una inválida social: que abro la boca para decir algo que a mí me parece coherente y sensato, y acabo ofendiendo de por vida a personas que considero inteligentes. Por supuesto, luego de mi comentario saltó el montón de pulgas institucionalizadas en su puestito de cultura desde hace diez, quince o veinte años: que si trabajamos mucho, muy duro y con poco presupuesto; que si hay que trabajar, incluso desde fuera de la institución; que si somos mártires de la cultura, etcétera, etcétera, etcétera.

Me acordé de aquella ocasión que, en octavo semestre de la carrera, se me ocurrió decirle a mi maestra que "El almohadón de plumas", de Horacio Quiroga, no obstante su fama y el agrado con que es leído por jóvenes generaciones, es un cuento bien hecho, un buen ejemplo de la producción de su autor, pero definitivamente imperfecto y no su mejor trabajo, ya que el párrafo final desploma la belleza y el misterio de la fábula. Mi maestra me miró indignada y me dijo que yo no tenía derecho a cuestionar a un maestro como Quiroga.

Si las aulas no sirven para cuestionar a los maestros, ¿entonces para qué sirven? ¿Para qué sirve la escuela? ¿Para qué sirve la institución? ¿Para qué sirve la cultura? Para NADA, eso es lo que me gritan mi maestra hace diez años y mis compañeros el día de ayer.

Ahora mismo escucho a mi maestro y muchos de mis compañeros echarse porras. Está muy bien: sí, se hace mucho con poco apoyo; sí, definitivamente hay mártires de la cultura en todas las instituciones; sí, la gestión es una labor fundamental de la cultura. Y por eso mismo es importante reconocer y solucionar ese mal endémico de las instituciones de decir que lo que hacen es muy bonito, pero sin dejar una huella tangible en la sociedad.

Me siento como si hubiera desperdiciado los últimos dos años de mi vida.

martes, octubre 19, 2010

Libros y películas

Tengo dos semanas en casa, esperando llevar a buen término mi segundo embarazo. Durante estos días, mis compañeros constantes han sido mi hija y mi laptop. De la larga sesión de twitter del día de hoy saco el tema de esta entrada: las adaptaciones de libros al cine.

Por la gran cantidad de tweets que leí al respecto, veo que el tema es apasionante, y que la raza está más que dispuesta a clavarse en él. Yo me cuestiono qué es lo importante del tema: el libro, la película, la fidelidad de la adaptación... Siempre me ha parecido que es mal negocio la obligada comparación que el fan de un libro hará con la adaptación cinematográfica, porque sin importar qué tan fiel sea, siempre le parecerá "rabona" en relación a su libro favorito. Al menos a mí me ha parecido que es así con todas las películas que conozco basadas en Los tres mosqueteros: siempre son pobres, insuficientes, y mediocres. Y aunque en la mayor parte de las ocasiones estoy segura que puedo respaldar mi juicio con observaciones objetivas, la realidad es que ninguna película, jamás, estará a la altura de mi experiencia de lectora con esta novela. De ahí que sea un ejercicio a la par injusto y ocioso querer establecer un paralelismo entre el maravilloso libro X con la mediana película Y.

La gran riqueza de la interacción literatura-cine es la producción de criaturas independientes. Al menos así define Guillermo del Toro la adaptación de un libro al cine: así considera él a su Hellboy, así considero yo al Batman de Nolan, y posiblemente así consideraré al Drácula de Coppola cuando por fin pueda ver esa película completa. Así es El resplandor de Kubric (que, aunque se pasa monumentalmente por el arco del triunfo a Stephen King, es quizá la mejor adaptación que se haya hecho a una novela suya), así es La mitad siniestra de Romero (otra del King), así es (según dicen, porque no he leído el libro) Niños del hombre, de Cuarón; así es con Los hombres que no amaban a las mujeres, Déjame entrar, y estoy segura que es el mismo caso de Los ríos de color púrpura. Si la intención es adaptar con toda exactitud una obra literaria, ¿cuál es la riqueza del ejercicio? ¿Cuál es, por ejemplo, la gran ganancia de Watchmen, que recupera casi con total exactitud gran parte de la novela gráfica y deja fuera las minucias que hacen del cómic una obra tan rica y memorable? ¿Cuál es el objeto de aquella miniserie noventera de El resplandor, con Rebeca de Mornay, que es copia exacta del libro, y que es sencillamente un producto aburrido y, en lo personal, aborrecible?

Si de lo que se trata es de reproducir el libro, sería mejor ahorrar tiempo y dinero y darle la oportunidad a cada lector de experimentar la obra. Así cada quien tendrá su versión idílica de los mosqueteros, de Tierra Media, de Howarts, del Hotel Overlook, de los 300 espartanos, de Watchmen, de ciertos higiénicos vampiritos, etcétera, etcétera, etcétera.

sábado, septiembre 04, 2010

Morfoazul

Irene se ha vuelto muy aficionada a la plastilina. Se clava horas y horas haciendo animales: tiburones, dinosaurios, árboles, conchas, tortugas, peces, escorpiones, bosques marinos. Los hace lentamente y con un nivel de cuidado que me sorprende.

Hace un rato subió a mostrarme su última creación: una diminuta mariposa de papel cubierta de plastilina. Dijo mientras me la mostraba: "Es una mariposa que nació de un huevo de mariposa, que come frutos de los árboles caídos. Es una mariposa morfoazul."

Luego me dio avión y bajó a la sala, para seguir jugando con su plastilina.

Cuando habla así, con tanta naturalidad y lucidez de sus juegos, siento que percibe el mundo de una manera mucho más real y desnuda que yo o que su papá. Me asusta, no que sea capaz de verlo y expresarse así, sino que lo diga con tanta cordura.

jueves, agosto 26, 2010

¡Ah! ¿Qué no lo soñé?

Martes de madrugada.

La tele, que es mi despertador habitual, se enciende en las noticias. Yo estoy más dormida que despierta, la boca me sabe a metal y no puedo abrir los ojos. Están dando los titulares. Todo suena cotidiano: "Balacera en equis parte", "Bloqueo en tal avenida", "Detienen a captores y asesinos de alcalde de Santiago", "Granadazo contra no sé quién", "Jimena Navarrete nueva Miss Universo mexicana".

Ahí tengo un momento de lucidez y pienso: "Pero qué pinche sueño más absurdo".

Y me volví a dormir.

martes, agosto 24, 2010

Un fino sentido de la ironía

Irene llora desconsolada, porque su amiguita de al lado va a cenar y no puede salir a jugar. De esta suerte, no hace más que llorar y exclamar entre hipidos:

-¡Estoy bien triste!¡Yo quería jugar con Brendita, estoy bien triste!

Responde la mamá doctamente:

-Mira, hijita, es que si dices que estás bien triste te pones más triste; mejor di que estás contenta y empezarás a sentirte mejor.

Y ella responde más doctamente todavía, pues se apoya en el método científico:

-¡No es cierto, mami! ¡Mira, digo "estoy contenta"; y no es cierto, estoy llorando! ¡Buuuuuu!

(Por cierto, me encanta mi nena: nadie le ve la cara de pendeja)

viernes, agosto 13, 2010

¿De Hermione a Lisbeth? ¿Será tan camaleónica?



Mi querido y nunca bien ponderado Sr. Sagaz (que no es tal) pasó este rumor por Twitter el día de ayer. Emma Watson de Lisbeth Salander.

Tengo muchas objeciones al respecto. Resumo en tres:

1) Si pone cara de hacker bisexual emputada, me voy a tirar de la risa.
2) Daniel Craig (que es el nuena onda de la película y se la pasaría con ella en la cama en plan gentil) la va a deshacer: está muy fragilita.
3) Todo el tiempo voy a estar esperando a que saque la varita mágica.

¿Se necesitan más razones en contra?

Aquí una nota tontona sobre el asunto:

http://www.hola.com/noticias-de-actualidad/13-08-2010/76047/